Clientes tóxicos. Guía rápida para autónomos desesperados.

Clientes tóxicos. Guía rápida para autónomos desesperados.

¿Te emocionas demasiado con cada nuevo cliente? ¿Pierdes la cabeza y no analizas los riesgos?Ha llegado la hora de que mires a tu cliente a los ojos y pienses: “¿Es rentable económica y emocionalmente?”. 

Un cliente potencialmente tóxico puede ser uno de los peores castigos que puedes encontrarte en tu trabajo. En este post, te vamos a dar la pautas para reconocer al cliente tóxico por excelencia.

Al igual que en las relaciones amorosas o de amistad, en ocasiones nos encontramos con algunas completamente tóxicas. En las relaciones laborales o de trabajo también existen este tipo de personas que harán que tu día a día sea toda una pesadilla. Este tipo de clientes son los que pondrán a prueba tu paciencia y vuestra tolerancia al desacuerdo.

En el caso de la relación laboral, no puedes dejar de lado a un cliente, ya que en gran parte de nuestra nómina depende de nuestros clientes.

Por lo general, los clientes tóxicos suelen llegar sigilosamente y acaban dominando tu mundo laboral y personal al completo. No es fácil lidiar con ellos, así que si te encuentras con alguno lo mejor es que huyas cuanto antes. Como dice el refrán, “más vale prevenir que curar”

¿Cómo detectarlos?

Es una tarea bastante compleja, aunque no por eso imposible. Existen algunos parámetros que nos pueden dar pistas de que un determinado cliente nos va a provocar tantos problemas que la facturación que nos proporcione no compensará ni de lejos el calentamiento de cabeza que nos puede causar.

Cuando una persona o empresa es tóxica, ésta suele arrastrar una mala reputación en el sector, ya sea de manera completamente pública o en pequeños comentarios que circulan entre los profesionales de la industria.

Si un cliente nos comenta que ha trabajado con muchas empresas similares en un corto periodo de tiempo y que el resultado nunca era del todo bueno, es muy probable que su visión y actitud estén completamente intoxicadas.

Tipos de clientes tóxicos

  • El Insatisfecho o el “Perdona que sea pesado pero no lo acabo de ver…”

Son los clientes que normalmente te valoran de forma negativa, hagas lo que hagas.
De este tipo de cliente no conseguirás ningún tipo de reconocimiento. Son esa gente que siempre critica al camarero, a la dependienta, al taxista, al trapecista…para ellos la competencia siempre es mejor independientemente del trabajo o esfuerzo realizado.

Nuestro consejo: ¡corre y no mires atrás!

  • El prometedor o el “eterno overpromise”

Este tipo de cliente nace cuando se abarca un nuevo mercado por primera vez. Sus frases favoritas son “tienes que verlo de forma global” “esto es una apuesta a futuro” o “si ganamos, ganamos todos”. Es el típico cliente que tiene una gran capacidad de compra y de recursos pero a la hora de la verdad, los servicios contratados siempre son mínimos.

Suelen ser muy ambiciosos como empresa, pero a la hora de contratar servicios a agencias o a cualquier empresa, son normalmente tacaños, por lo que en vez de contratarte para los 5 servicios propuestos, acabarás finalmente presupuestando solamente uno.

Con experiencia se les ve a kilómetros. 

  • El regateador o el “Señor Descuentos”

El regateador normalmente suele ser empresas que por lo general siempre quieren contratar un servicio siempre y cuando que le apliques un descuento. A veces, suelen utilizar la estrategia de amenazar con irse a la competencia, alegando que ellos lo hacen más barato. 

Normalmente suelen contratar el servicio más caro para que trates de dejárselo al mejor precio posible. Todos los regateadores tienen un factor en común, rebajar el precio final sí o sí. 

Un consejo: súbeles el precio desde el principio para bajar hasta lo que querías. 

  • El Indeciso o “tú proponme muchas cosas primero”

Son los clientes que no tienen las cosas claras. Es normal que un cliente no tenga claro lo que necesita pero lo que no es habitual es que ese mismo cliente no sea consciente de ello y peor aún, que crea conocer la solución a su problema de forma inapropiada.

Este tipo de clientes consiguen acabar con la paciencia de cualquiera por lo que tendrás que tener mucha calma, ser conciso e incluso poseer de dotes de oratoria a la hora de explicar las cosas al cliente.

Atención: Estos clientes suelen acabar con la indecisión cuando se les pide un adelanto.

  • Los que casi no escriben o “Me llaman el desaparecido”

Son la gente más ocupada del planeta. Trabajan más que Bill Gates, Amancio Ortega juntos. Son los clientes que no se presentan y ni saludan, no te ponen en situación y se dirigen a ti como si fueses un contestador automático. Por muchos emails que le envíes ellos te contestarán de la manera más resumida posible, por lo que tendrás que volver a ponerte en contacto con él casi seguro. Lo que más le preocupa normalmente a este tipo de clientes es el precio final. 

Cuidado, pueden llegar a ser agotadores ya que te hacen sentir un pesado.

 

En cualquier caso, la mejor forma de saber si uno de tus clientes es tóxico es evaluar cómo te hace sentir. Cuando te sientes culpable, o el estrés la o paciencia se apoderan de ti es que la relación con el cliente no funciona. Los clientes tóxicos siempre estarán dispuestos a hacerte perder el tiempo, el dinero y la paciencia. Sin embargo, acuérdate de que la decisión es tuya. Tú decides con quién te conviene trabajar y de quién te conviene huir. Dicen que a veces hay que perder algunos clientes para poder ganar otros…

¿Y tú, has sufrido alguna vez con algún cliente tóxico?

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